Vinicius Jr. no sólo sufrió supuestamente insultos racistas por parte del jugador del Benfica Gianluca Prestianni durante la victoria del Real Madrid por 1-0 sobre el Benfica, pero el astro brasileño también sufrió gestos racistas por parte de jóvenes aficionados en las gradas, como se muestra en el vídeo. Tras el presunto insulto de Gianluca se activó el protocolo antirracismo de la Liga de Campeones, que duró unos 10 minutos y aparentemente fue muy ineficaz.
Los incidentes racistas recurrentes plantean una pregunta más profunda: ¿cómo se puede realmente erradicar el racismo del fútbol si continúa manifestándose dentro y fuera del campo?
Cuando los jugadores cruzan la meta, los jóvenes aficionados los siguen
Cuando los jugadores participan en intercambios acalorados que traspasan fronteras, o cuando los modelos a seguir no dan un buen ejemplo, los fanáticos, especialmente los más jóvenes, pueden sentirse envalentonados. Si los ídolos normalizan la falta de respeto, será más fácil para los fans imitarla. Esta dinámica se hizo evidente cuando algunos jóvenes seguidores del Benfica hicieron gestos inaceptables.un problema que se ha repetido en los estadios europeos.
Son necesarias sanciones, prohibiciones de estadios y sanciones financieras. Los protocolos antirracistas son importantes. Las declaraciones públicas de los órganos rectores son importantes. Pero ninguna de estas medidas ha logrado realmente erradicar el problema. El racismo debe combatirse dentro de las familias, las comunidades y las estructuras sociales. El fútbol es un reflejo de la sociedad.
El cambio real debe comenzar desde la base: educación en el hogar, enseñanza temprana de valores y rendición de cuentas constante. Los clubes y federaciones pueden castigar el comportamiento y deben volverse mucho más decisivos e intransigentes incluso si ello resulta en pérdidas financieras significativas.. Si no se inculcan el respeto y la igualdad a este nivel fundamental en las familias, las escuelas y las comunidades, los estadios seguirán reflejando tensiones no resueltas en la sociedad.
Para Vinícius Júnior, fue una oportunidad de olvidar una experiencia humillante durante la cual se enfrentó a insultos racistas por todas partes. Aunque el incidente atrajo la atención y provocó un debate público, hasta ahora poco parece haber cambiado. El mundo del fútbol está a la espera de los resultados de la investigación para determinar posibles sanciones y si realmente las cosas serán diferentes.
¿Existe una manera real de erradicar el racismo del fútbol?
