¿Te imaginas que hace unos años Luke no habría aguantado una partida así para ganarla?
Eso fue pura fe: coraje y tesón, sabiendo que puede lograrlo contra cualquiera, desde cualquier posición.
Al haber triunfado tantas veces, Luke confía: bajo presión, se concentra y deja que su juego hable, sin temer a una derrota aplastante.
Jugó a su estilo y se impuso. No es tan simple, pero a veces la clave está en simplificar.
Cuando ganó el cuarto set, se relajó; Price, en cambio, se tensó. En mi opinión, esa pausa cambió el rumbo.
Humphries estuvo al borde, luego al límite y, finalmente, logró una escapatoria increíble.
Los últimos dos sets fueron su mejor muestra.
Durante más de una hora soportó la presión sin ceder, enfrentando todo lo que Gezzy le lanzó.
Ahora puede entrar al Mundial pensando: ‘Alguien deténgame’. Ese impulso lo acompañará.
Si Humphries y Price se encuentran en la final, el duelo podría encender una nueva rivalidad.
Price habla impulsivo, pero su forma de competir revela su ansia de victoria; sin esa pasión, no habría sido tan focalizado.
Es frustrante perder tras ir 3-0, pero ha caído en suficientes finales para saber que nada está garantizado.
Aún es joven y tendrá muchas oportunidades; está convencido de su nivel.
No se puede negar: promedios de 106 y 107 en los dos últimos sets son de otro nivel.
Gezzy no debería castigarse demasiado por el revés.
¿Qué nos deparará la próxima temporada para Humphries?
La temporada del European Tour sigue con el Swiss Darts Trophy (9-11 oct) y el Dutch Darts Championship (16-18 oct), antes del European Championship en Dortmund (22-25 oct).





