El Real Madrid se impuso 2-1 en el derbi del Metropolitano, con un penalti de Grimaldo y el gol de Jonathan David; Rudiger redujo el marcador al final. En mi opinión, la atmósfera fue electrizante.
El estadio del Atlético vibró con una fiesta de sonido y colores. Mourinho afirmó que la presión de la afición recordaba a los años 80, usando la ocasión para criticar al árbitro mientras elogia a sus seguidores.
Asistieron 70 514 personas, casi llenando los 70 813 asientos tras la última ampliación; faltaron apenas 300 espectadores para lograr un estadio a rebosar.
El próximo compromiso del Atlético llega el 10 de octubre en Mendizorroza contra el Deportivo Alavés, y tres días después recibirá al Manchester United en la fase de grupos de la Champions. ¿Podrá la afición replicar este récord en los próximos partidos?

