El Manchester City quiere admitir en su recurso que los fondos ilícitos que inflaron su presupuesto provienen del gobierno de Abu Dabi, reconociéndose así como un club‑estado.
Según los medios británicos, la defensa del City girará en torno a que los patrocinios sobrevalorados fueron aportados por el Estado de Abu Dabi y no por sus accionistas.
Comprado en 2008 por el fondo ADUG de Abu Dabi, el club inglés se transformó en una de las instituciones más acaudaladas y triunfadoras de la última generación en Inglaterra. En mi opinión, este legado ahora está en entredicho. Sin embargo, una comisión independiente de la Premier League ha señalado más de un centenar de infracciones, estimando un fraude superior a mil millones de euros mediante patrocinios falsos.
La comisión independiente no lo aceptó. ¿Podrá el City persuadir al tribunal en los próximos meses?
Para revertir el dictamen, el City presentará pruebas que demuestran que el dinero sospechoso no ingresó a través de ADUG, sino directamente del gobierno de Abu Dabi.
El club ya expuso esa tesis ante la comisión, pero fue desestimada al considerarse una excusa fabricada «mucho después de que ocurrieran los hechos» para encubrir la infracción.
Con plazo hasta este viernes, el equipo mancuniano sostiene su inocencia y asegura poseer pruebas irrefutables que podrían voltear la decisión. La apelación será evaluada en doce semanas, seguida de una audiencia de cinco días y una deliberación de hasta treinta.

