Su sonrisa astuta al preguntar si se sentía más canadiense o estadounidense reveló más que sus palabras.
«Soy estadounidense», respondió el de 52 años tras una pausa y una risa, recordando sus lazos con Canadá desde Wisconsin.
Con una visión híbrida entre la mentalidad americana y la chispa canadiense, asume su rol con seriedad, cruzando la línea a veces, pero sin temor.
Tras triunfos sin recibir goles contra Chile y Perú, los Rouges viajan a Allianz Field el martes por la noche, buscando otra actuación contundente (20:00 h).
Marsch, que pronto regresará a su viñedo en la Toscana, elige sus palabras con la misma precisión con que cuida sus uvas.
Aunque sus comentarios generan revuelo, prefiere vencer a varios equipos antes que al USMNT, sin importar el torneo.
«La rivalidad está en su mejor momento, porque ambos equipos son fuertes», afirmó antes del duelo de martes.
El exentrenador del Red Bull New York y CF Montréal ya no necesita mucho más; sus jugadores sienten la importancia del dominio concacaf.
«Para ganar respeto hay que derrotarlos a veces», dijo Dayne St. Clair, guardameta de Inter Miami, que volvió a su antiguo club donde ganó el Balón de Oro 2025.
«Estos partidos se tornan intensos porque ninguno quiere ceder el terreno.»
Algunos ven a Canadá como el hermano menor de EE.UU. y México, una rivalidad propia que los estadounidenses dominaron 3‑0.
Sin embargo, los canadienses saben que necesitarán más para entrar entre los dos mejores de la región.
Desde la Copa del Mundo 2022, Les Rouges superaron a EE.UU. y México en la Copa América 2024, y los tres alcanzaron octavos en 2026.
Probablemente necesiten un título de la Gold Cup o la Nations League para equipararse, y el partido del martes es clave en esa lucha.
«El deporte y la emoción van de la mano; siempre hemos competido con México como los grandes del continente», recordó Tani Oluwaseyi.
«Sentimos que podemos imponernos y alzarnos con la corona superior.»
Diferentes filosofías
Aunque intenten imponerse, Canadá preparó su campamento de forma muy distinta a EE.UU., y Pochettino minimizó la rivalidad el lunes.
Mientras EE.UU. optó por una agenda de cuatro partidos y 13 debutantes, Canadá apostó por la veteranía en tres encuentros.
Gran parte del núcleo seguirá para la Copa del Mundo 2030; la idea es integrar nuevos rostros gradualmente, a diferencia del auge juvenil estadounidense.
En esta ventana, el defensa de Toronto FC Richard Chukwu debutó internacionalmente, y el guardameta de Dundee FC Owen Goodman obtuvo su primera titularidad y portería a cero contra Perú.
Ahora el delantero de Minnesota United Marcus Caldeira (5g/1a en 9 partidos) y el extremo de Toronto Theo Corbeanu sustituyen a Tajon Buchanan y Cyle Larin lesionados.
«Debemos acelerar la producción de jóvenes talentos y asegurar que nuestras selecciones juveniles aporten al desarrollo del deporte», señaló Marsch sobre la comparativa con EE.UU.
«La mejor vía es que la selección nacional siga consolidándose como modelo e inspiración para todo el fútbol del país», añadió.
Marsch eligió sus palabras con cautela el lunes; el martes espera que sus decisiones marquen la diferencia y frenen la racha perfecta de EE.UU. este otoño.

