¿Listos para revivir la magia de Zidane? El exjugador dio sus primeros pasos como seleccionador de los Bleus frente a Italia este viernes en el Stade de France, un regreso cargado de emoción.
El estadio vibró cuando Zizou volvió. Por primera vez desde su nombramiento, dirigió a los franceses contra Italia en la tercera jornada de la Liga de Naciones, recordando su gol inaugural en 1998 y la conquista del Mundial con dos goles contra Brasil. La afluencia de camisetas vintage con el número 10 demostraba la expectación.
>>> Sigue Francia-Italia en directo
Los ojos húmedos de Lizarazu. ¿Qué nos deparará su próxima dirección?
Zidane se hizo desear para subir la tensión. Ausente en el calentamiento, su nombre resonó y el público estalló en ovación. Un escalofrío recorrió el estadio cuando su imagen apareció en las pantallas gigantes. Para mí, su regreso reaviva la ilusión del equipo.
Era 20:41 cuando el Balón de Oro de 1998 entró en Saint‑Denis, vestido de negro, detrás de los jugadores. Los 80.000 espectadores lo miraban fijamente. En la cabina de TF1, su amigo Bixente Lizarazu tenía los ojos húmedos.
«Bienvenido a casa, Zizou», anunciaba un enorme tifón desplegado por los Irresistibles Franceses. Luego sonó el himno y la «Marseillaise». Zidane, emocionado, la cantó tímidamente, igual que siempre. Cada aparición suya en la gran pantalla hacía olvidar el juego y aplaudir al entrenador.

