Desde mayo, la vida de Zavier Gozo ha dado un giro radical.
Un día antes de descubrir que Pochettino no lo incluía entre sus 26 elegidos para el Mundial, Gozo jugaba su penúltimo partido con el Real Salt Lake.
Hasta entonces, su mundo era Utah; veía la Copa desde el salón de su madre.
Hoy, a menos de cinco meses, vive al otro lado del planeta, acumula minutos en la Premier y, hace una semana, debutó con la selección mayor de EE. UU. Para mí, su ascenso es la prueba de que el sacrificio vale. ¿Será su nombre el próximo en los titulares de la Premier?
Gran transformación de Gozo desde mayo hasta su exclusión de la lista de Pochettino.

