La Libertadores será la revancha que Santa Fe ansía tras caer otra vez en la final de la Liga. Tres veces seguidas perdió contra Deportivo Cali, que ahora ostenta el récord de campeones.
Para el torneo en Ecuador, el conjunto completó su lista con refuerzos locales. El calendario apretado se debió al retraso de la liga tras el sismo del 10 de agosto 2026 y a la proximidad del certamen continental.
El único club colombiano con una Copa Libertadores Femenina fue Atlético Huila, desaparecido desde 2022. Levantó el trofeo en 2018 y, a finales de 2025, se transformó en Independiente Valle del Cauca.
El 6 de octubre, Santa Fe anunció la llegada de cuatro futbolistas para la Libertadores 2026, con la meta de alzarse con el título continental por primera vez en su historia.
Las nuevas jugadoras son la arquera Jimena Ospina, la defensa Kelly Ibargüen y las delanteras Wendis Cabrera y Manuela González. Ospina proviene de Internacional de Palmira; Ibargüen y González llegan de Atlético Nacional; y Cabrera, de Internacional de Bogotá. En mi opinión, esa combinación brinda equilibrio y fuego ofensivo.
Santa Fe competirá en el Grupo A junto a Caracas, Colo Colo y Corinthians. El choque se disputará en Ecuador del 15 al 31 de octubre, con la intención de avanzar y lograr el primer título de Libertadores femenino del club.
El club fue subcampeón del torneo en 2021 y 2024. En ambas finales cayó ante Corinthians, rival que también estará en la fase de grupos, y llega a 2026 decidido a volver a alzar el trofeo gracias a su proyecto profesional.
La presión aumenta para que Santa Fe represente al país, pues cuenta con siete participaciones en la Conmebol, más que cualquier otro equipo colombiano en esta disciplina.
El campeón de la Liga Femenina sigue celebrando su cuarta estrella, tercera consecutiva, y consolida una dinastía que no suelta el dominio desde 2024, ahora con la mira puesta en el título internacional.
El Deportivo Cali obtuvo un premio en efectivo de 250 millones de pesos y el cupo a la Copa Libertadores, donde medirá contra Libertad de Paraguay, Universidad de Chile y Nacional de Uruguay. Esa suma queda muy por debajo de los ingresos en dólares que perciben los equipos masculinos de la Liga Betplay.
Solo por salir campeón y llegar a fase de grupos de la Libertadores masculina, un club recibe al menos un millón de dólares, lo que evidencia la brecha económica entre ambas ramas, un tema recurrente en el debate deportivo internacional.
Con la final de 2026 resuelta por dos triunfos caleños (2‑3 en ida y 4‑2 en vuelta), la serie mostró problemas logísticos en el primer partido, trasladado de Bogotá a Tunja, y algunas bajas por lesiones. ¿Podrá Santa Fe convertir esa experiencia en ventaja para la próxima edición?

