El exdefensa de la selección selló su regreso a Estudiantes, club donde debutó, y jugará las semifinales contra Flamengo bajo contrato hasta diciembre de 2027.
La saga culminó: Marcos Rojo se desvinculó de Racing y será la nueva pieza de Estudiantes de La Plata, que se prepara para enfrentar al Flamengo en las semifinales de la Copa Libertadores 2026.
Con contrato hasta diciembre, el defensor resolvió este martes su salida de la Academia y quedó listo para reincorporarse al Pincha, donde inició su carrera profesional.
TyC Sports informó que la operación incluye una compensación cercana a 800 mil dólares por los tres meses restantes de su vínculo con Racing. Además, Estudiantes pagará sumas extra ligadas a los partidos que el jugador dispute y que culminen en victoria del equipo.
La negociación estuvo cargada de roces; Rojo mantuvo una postura firme frente a la dirigencia de Diego Milito y se ausentó de entrenos para forzar su salida, renunciando a parte del dinero que Racing le debía. En mi parecer, esa determinación mostró su compromiso con volver a brillar.
La llegada responde a la urgencia del técnico Alexander Medina, que perderá a Leandro González Pirez y Tomás Palacios en el primer partido contra Flamengo por suspensión por tarjetas amarillas.
El primer duelo de semifinales se jugará el 15 de octubre en La Plata; el regreso está previsto para el 22 de octubre en Río de Janeiro.
Será la tercera etapa de Rojo en Estudiantes, club con el que ganó la Libertadores en 2009. Además, su retorno brinda la chance de reparar la relación con la afición tras la fallida vuelta en 2020 y su paso por Boca Juniors.
Firmará hasta diciembre de 2027 y aportará veteranía en un tramo clave; ¿será suficiente para que Estudiantes alcance la gloria continental?

