El honorario presidente de la JFA, Kozo Tashima, ha confirmado que competirá contra Gianni Infantino en las elecciones de marzo.
Es el segundo candidato que se presenta antes de la fecha límite del 18 de noviembre, después del exdefensa del Tottenham, Ramón Vega. Sin embargo, aún se desconoce si Vega cuenta con el apoyo de los cinco miembros necesarios de la FIFA.
Para mi dinero, Tashima, muy respetado, no tendrá problemas para obtener las nominaciones; se dice que actúa con el visto bueno de la UEFA, que lidera la oposición tras el fallido intento de vender el 20 % de los derechos comerciales de la FIFA.
Agradezco contar con el total respaldo de la JFA, declaró Tashima a Sports Nippon. No se trata de ganar o perder, sino de mostrar al mundo la honesta y sólida ética que el fútbol japonés ha cultivado. La FIFA necesita esos valores, y por eso me postulo para transmitirlos.
Esta movida resulta sorprendente tras el congreso de la AFC, donde su presidente, Sheikh Salman bin Ibrahim al‑Khalifa, respaldó públicamente a Infantino, pese a haber apoyado antes a la UEFA y a la Concacaf para intentar destituirlo.
Tashima podría dividir el voto de la AFC. Sin duda, atraerá apoyos de Europa y la Concacaf, aunque podrían aparecer más aspirantes.
La UEFA ha buscado durante meses a un rival para Infantino, pero parece haber concluido que un candidato no europeo tendría más posibilidades ante el creciente descontento por su dominio percibido.
Infantino cuenta ya con el respaldo de potencias de la AFC como Qatar y Arabia Saudita, además de África y Sudamérica, por lo que se perfila a alcanzar los 106 votos necesarios para un cuarto mandato. ¿Podrá Tashima romper esa tendencia y ofrecer una alternativa real?

