Simeone describió la semana en Madrid como electrizante, una energía enorme que culminó a su gusto. Disfrutó de la Fórmula 1 y de Shakira, y al sonar el último silbato, salió corriendo al túnel, levantando los puños. Con dos goles de Álex Grimaldo y Jonathan David, el Atlético dominó a diez rivales. Un remate tardío de Antonio Rüdiger despertó viejos fantasmas, pero el conjunto mantuvo la ventaja.
Oblak afirmó que, entre tanto acontecimiento en Madrid, este partido fue lo único que importó. Mourinho regresó al derby y salió derrotado, señalando incidentes con Lee Kang‑in y Cristian Romero que, según él, merecían expulsión. Mientras tanto, la sanción y la roja a Dean Huijsen inclinaron la balanza. En mi opinión, la falta de control de Huijsen fue decisiva.

