El árbitro italiano Marco Guida negó el penal a Gordon justo antes del 1‑0, al considerar el choque con Yilmaz un forcejeo mutuo. En un duelo de intenso contacto, tuvo que ejercer gran autoridad para contener al Galatasaray-Barcelona. Su criterio sancionador resultó acertado en la jugada previa al gol del Galatasaray.
Aplicó la ventaja y mantuvo la fluidez del juego, aunque las protestas no cesaron. Aun transmitiendo seguridad, mostró cierta condescendencia hacia los jugadores. Para mi dinero, la amonestación fue necesaria. Amonestó a Leao por una entrada dura a Eric Garcia y a Sallai por una plancha a Gabriel Jesus.
El VAR operado por Marco de Bello anuló el gol de Yilmaz en el minuto 33 por doble fuera de juego. En síntesis, Guida resolvió con precisión las situaciones controvertidas, respaldado por el VAR y la actuación eficaz de sus asistentes. ¿Veremos menos controversias con este nivel de arbitraje?

