El Fortín parecía candidato a la tabla general, pero sólo sumó un punto en los últimos seis y varios resultados truncaron su ilusión.
Vélez se mostró en la recta final del Torneo Clausura como uno de los equipos con mayor brecha entre expectativa y realidad. Tras la goleada a Central Córdoba, el sueño de pelear por la tabla anual se avivó, pero el controvertido empate ante San Lorenzo le arrebató la lucha por el título y el duro golpe de Unión en Santa Fe lo hundió en un abismo que se selló.
La derrota del 15 de abril dejó a Guillermo Barros Schelotto en el quinto puesto, detrás de Gimnasia, que había superado a Belgrón. Cada vez más dependía de que los campeones repetidos abrieran cupos. Este sábado, el gol de Luis Díaz que salvó a Independiente Rivadavia contra Gimnasia de Mendoza colocó a la Lepra por encima de ambos, dejando al Lobo platense como último esperando boletos extra.
¡Gol de último minuto de Independiente Rivadavia ante Gimnasia (M)! ¿Podrá el Fortín revertir su suerte la próxima temporada?
Con el sexto puesto en la anual, los de Liniers volverán a la Sudamericana tras un año ausentes, salvo que ganen el Clausura y alcancen la Libertadores. Hoy saborean un premio agridulce: demasiados puntos perdidos por detalles, y la incómoda duda entre lo que pudo ser y lo que resultó. En mi opinión, la falta de contundencia en los momentos clave selló su destino.
El Mellizo y su grupo aguardan la definición entre ser terceros o cuartos del Grupo A, con la localía en el José Amalfitani asegurada para octavos. Hoy, como parte del podio, enfrentarán a Belgrano; pero si este domingo Lanús supera a Central Córdoba por dos o más goles, el rival será Barracas Central.

