Boca y Vasco da Gama medirán fuerzas en semifinales de la Copa Sudamericana: la ida será el 13 en la Bombonera y la vuelta el 20 de octubre en Brasil, pero el estadio aún no está definido.
El club brasileño no cuenta con la capacidad mínima exigida por la Conmebol para albergar este partido.
Por eso solicitó a la justicia de Río de Janeiro permiso para jugar en el Maracaná, sede del Flamengo y del Fluminense. Sin embargo, el tribunal desestimó la petición en horas recientes. En mi opinión, la ausencia de estadio compromete al Vasco.

