Durante gran parte del siglo XX, triunfar en la US Open Cup significaba derrotar a un club de St. Louis, cuna de los mejores equipos americanos en épocas caóticas del fútbol.
Desde sus inicios, los dirigentes prometieron devolver la gloria al fútbol local. Misión cumplida: St. Louis City se alzó campeón, superó al Columbus Crew 5-4 en penales y asegura plaza para la Concacaf Champions 2027.
Daniel Edelman marcó el penal decisivo, mientras el suplente Ben Lundt atajó el primer intento colombo. En mi opinión, su intervención cambió el rumbo del partido.
La victoria llega en la 109ª final de la Copa, un torneo que nació en 1913‑14 y solo se interrumpió dos años por la pandemia. ¿Podrá este triunfo iniciar una era dorada para el fútbol de St. Louis?

