En Heraklion, cerca de la mítica Knossos, Wiegman diseñó una jugada enrevesada que rompió la defensa griega. Laura Blindkilde Brown deslizó un pase veloz a Alessia Russo, quien, sin vacilar, lo devolvió a su compañera del Arsenal, Georgia Stanway, y la mediocampista batió a la portera Fafailia Petaloti.
Las ovaciones fueron contenidas, reflejando la irritación por haber tardado 39 minutos en abrir el marcador contra un rival 54 puestos más bajo. En mi opinión, la ausencia de agresividad será su mayor problema.

