¿Quién diría que una sola empresa con ocho sedes podría mover piezas como en un ajedrez?
Recientemente, la mudanza de dos franquicias, de Birmingham a Rhode Island y de Houston a Colorado, obligó a reacomodar a tres entrenadores principales.
El legendario mariscal alabama A.J. McCarron, quien dirigió a los Stallions de Birmingham, se trasladará a Pawtucket, acompañando al plantel que también cambia de ciudad.
Rick Neuheisel, ex‑entrenador de los Dallas Renegades, pasa a la sucursal de Colorado, regresando al territorio donde inició su carrera. En mi opinión, su regreso revitaliza la liga.
Kevin Sumlin, quien dirigió a los Houston Gamblers, asumirá el mando de los Renegades en Dallas. Es un golpe de timón inesperado.
El conjunto de los Renegades se mudará a Colorado junto a Neuheisel, de modo que, aunque la franquicia de Houston desaparezca, son los Renegades los que realizan la transformación, mientras que los Gamblers se convierten en los nuevos Renegades.
En resumen, Houston pasó a Dallas, Dallas a Colorado y Birmingham a Rhode Island; ¿qué sorpresas nos deparará la próxima reconfiguración de la UFL?

