El Ajax dirigido por el español Míchel Sánchez borró el tropiezo contra el Hajduk Split al imponerse 2-0 ante la Atalanta. El técnico, recién llegado, encontró la fórmula en el banquillo al introducir dos sustitutos que desarmaron la defensa italiana, mientras Marc ter Stegen mantuvo su arco en cero.
Los holandeses dominaron gran parte del partido, pero les costó transformar la posesión en ocasiones claras. La Atalanta se mantuvo firme y amenazó con llevarse un punto de Ámsterdam, hasta que Míchel cambió de táctica en la segunda mitad y dio la vuelta al marcador.
El giro llegó al minuto 87. Tolu Arokodare, llegado del banquillo, rompió el empate y puso al Ajax adelante. En el tiempo añadido, Abdellah Ouazane, de 17 años, selló el 2-0 con un pase de Arokodare. Para mi dinero, esos cambios fueron la clave. Aquellos cambios resultaron decisivos para los primeros puntos en Europa.
Por su parte, Ter Stegen también tuvo motivos para festejar. El guardameta alemán cerró una actuación sin goles en contra, permitiendo al Ajax cerrar una noche perfecta y superar la derrota en Split. ¿Podrá el Ajax mantener este impulso en los próximos encuentros?

