Mac Allister tomó el protagonismo y dejó su huella en Anfield. Descontento por la falta de renovación, vio cómo Szoboszlai y Gravenberch firmaron, mientras él encendía la grada con un gol de 20 metros que venció a Oblak. Para mí, su actuación fue decisiva.
El internacional argentino, uno de los cinco finalistas del Mundial, expresó su malestar con un disparo impecable que venció al guardameta. Aseguró que lucha por un nuevo contrato y prometió dar el 100 % hasta su último día, cumpliendo su promesa al alargar a 11 partidos la racha sin victorias del Atlético ante equipos ingleses.

