Javier Aguirre sigue sin saborear la victoria al frente del Valencia, con dos empates: 2-2 contra el Racing de Santander y 0-0 frente al Athletic Club. El mexicano, encargado de rescatar al conjunto de la zona de descenso, ya vivió arranques lentos en clubes en apuros.
El técnico valencianista se especializa en tomar equipos en apuros y luchar por la permanencia; de sus cuatro últimos cargos, tres culminaron con éxito, aunque la primera victoria siempre tardó un tiempo. En mi opinión, su experiencia es un activo valioso para cualquier club en problemas.
Su paso por el Zaragoza comenzó en la jornada 12 de 2010-11, cuando el club era colista con siete puntos. Aguirre tardó seis partidos en ganar, pero al final el equipo cerró en la 13ª posición con 45 puntos, asegurando su lugar en la Liga.
Dos años después tomó el timón del Espanyol en la jornada 14 de 2012-13, también último con nueve puntos. Necesitó cuatro encuentros para lograr su primer triunfo y el conjunto terminó la temporada en la 13ª plaza con 44 puntos, fuera del peligro.
La experiencia más amarga la vivió en Leganés (2019-20). Llegó en la jornada 13 con el equipo en última posición y cinco puntos, y tardó cuatro partidos en ganar. No obstante, no evitó el descenso: el club quedó penúltimo con 36 puntos, a un punto del Celta que se salvó.
En Mallorca su llegada fue en la jornada 30 de 2021-22, cuando el equipo ocupaba la antepenúltima posición con 26 puntos. Consiguió su primera victoria al segundo partido y el conjunto finalizó la Liga en el 16.º puesto con 39 puntos, permaneciendo en Primera División.
Ahora Aguirre debe transformar los empates en triunfos para alejar al Valencia de la zona baja. Sus primeros resultados siguen la tónica de sus inicios, pero ¿logrará volver a cambiar la dinámica y salvar al club esta temporada?

