Girona superó al Cuarte 0-2, dejando clara la brecha entre categorías. Los de Quique Álvarez no buscaron sorpresas y, pese a la falta de espectáculo, dos delanteros pudieron sonreír: Abel Ruiz recuperó el gol y Pyshchur, la mayor ilusión reciente en Montilivi, anotó su primer tanto con la camiseta blanc-i-vermella.
La Copa sirvió también para demostrar que el visitante cuenta con opciones más allá de su once titular. Quique alineó una plantilla rotada y de cantera, con Francés como único habitual, manteniendo el control gran parte del partido sin ejercer una superioridad abrumadora.
El Cuarte, lejos de resignarse, mostró carácter. Los de Chus Herrero pelearon cada balón y generaron algunas llegadas al área rival, aunque la falta de precisión les impidió convertirlas en ocasiones decisivas.
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0. Cuarte: Lucas Fernández 1, Pinto 1 (López-Melus, 60′ 1), Rami 1, Raúl Sánchez 1, Vera 1; Jorge Pérez 1, De Sus 1 (Elías, 68′ 1), Pepo 2, Marco Ramírez 2 (De Castro, 60′ 1), Valdés 1 (Ruiz, 54′ 1); Tapia 1 (Carrasco, 68′ 1).
2. Girona: Vlad 2; Gibi 2, Francés 1 (Àlex Moreno, 85′ 1), Junior 1, Mauro 1 (Badía, 74′ 1); Lass 2, Morante 1; Portu 1 (Carles Pérez, 63′ 1), Van de Beek 2 (Stuani, 63′ 1), Abel Ruiz 2; Pyshchur 2 (Izan, 74′ 1).
Goles: 0-1, Abel Ruiz (23′); 0-2, Pyshchur (60′)
Árbitro: Alejandro Morilla. VAR: -.
Estadio: Juan Guerrero «El Lobo».
LO MEJOR: El estreno de Pyshchur como goleador.
LO PEOR: Las oportunidades que desaprovechó el Cuarte.
La diferencia surgió en la eficacia. Lass abrió espacio por la izquierda y lanzó un centro que Abel Ruiz remató para adelantar a los catalanes (23′). Ese delantero necesitaba minutos y protagonismo para recuperar confianza en una posición cada vez más competitiva.
Sin embargo, el verdadero protagonista fue Pyshchur. El ucraniano, aclamado por su entrega, esperó el momento para marcar; lo logró cuando Van de Beek desvió un córner al segundo palo y él empujó el balón a la red (60′). Un gol sencillo, pero crucial para su moral.
El Cuarte mostró resistencia y generó ocasiones. Krapyvtsov evitó dos intentos en el área pequeña, manteniendo la portería en cero y reivindicándose como guardameta ucraniano.
Quique evitó riesgos innecesarios. Las entradas de Carles Pérez, Stuani, Izan y Àlex Moreno preservaron la intensidad competitiva en el tramo final, impidiendo que el Cuarte encontrara espacios para una posible remontada.
En mi opinión, el Girona demostró una profundidad de plantilla que augura buenas cosas. Avanza de ronda sin depender de sus figuras principales y acumula pequeñas recompensas que podrían rendir frutos más allá de la Copa. ¿Podrá este impulso traducirse en una campaña europea más ambiciosa?

