Estados Unidos cayó en octavos del Mundial Sub‑20 femenino en Polonia tras perder la serie de penales contra Brasil.
Sin goles en la primera mitad, la defensa brasileña abrió el marcador en el minuto 59 cuando Sofia Couto, tras un córner corto, recibió un centro de Clarinha y remató de cabeza cerca del área.
Cuatro minutos después, Ainsley McCammon igualó con un potente disparo desde fuera del área, tras una jugada caótica entre defensas y atacantes.
El empate llevó el partido a la prórroga y luego a la tanda, donde Brasil anotó los cinco penales. EE.UU. falló sólo el primero, detenido por la guardameta Thais Lima.
Estados Unidos abandonó Polonia con una victoria en cuatro partidos, un contundente 9‑0 sobre Nueva Zelanda en la última jornada del Grupo D. Inició con 2‑1 contra Italia y empató 2‑2 con Japón, terminando tercero del grupo.
La derrota extiende a 14 años la sequía de títulos del Sub‑20 femenino, que en 2012 ganó un equipo liderado por Crystal Dunn, Julie Ertz y Sam Mewis. Además, es la tercera vez en cuatro ediciones que EE.UU. no llega a cuartos.
¿Podrá EE.UU. ajustar su calendario y volver a competir por el título en el próximo torneo?
El Mundial Sub‑20 se ha convertido en una pieza clave para el programa femenino, visto como trampolín para futuras estrellas. Sin embargo, el torneo en Polonia encendió debates sobre la dirección del fútbol femenino en EE.UU., tras un boicot de la UEFA y la polémica de Gianni Infantino.
Emma Hayes, directora del equipo senior, pidió que los jugadores elegibles viajaran a Polonia, aun sin garantía de jugar en el Mundial senior de Brasil, como Lily Yohannes. También citó a Claire Hutton, cuya lucha por un puesto en Brasil ilustra su argumento de falta de experiencia juvenil comparada con Europa.
El problema surgió porque el torneo no coincidía con una ventana FIFA, obligando a Vicky Jepson a conseguir liberaciones de clubes. Hayes realizó una gira para convencer a dueños de la NWSL; al final, ocho profesionales, entre ellas McCammon y Adames, fueron seleccionadas, pero varios recibieron negativas.
«Si todos estuvieran disponibles y liberados, sería un gran desafío porque podríamos elegir a los mejores para el entorno al que nos dirigimos», dijo Jepson a CBS Sports antes de presentar la lista. «Es una lástima que algunos jugadores pierdan la oportunidad de aportar al puente hacia la selección senior».
Recientemente, figuras como Alex Morgan y Marta, junto a Hutton y Lindsey Heaps, firmaron una carta abierta a la FIFA exigiendo fechas sin conflicto con los clubes.
«Alinear el torneo con el calendario internacional permitiría a las federaciones elegir a sus mejores plantillas, daría claridad a las jugadoras y ayudaría a los clubes a planificar sus temporadas», declaraba la carta. «El panorama de las jugadoras ha evolucionado».
Los resultados mixtos en Polonia plantean si la estructura del fútbol americano permite al Sub‑20 prepararse adecuadamente, sobre todo cuando la mayoría de las jugadoras se formó en la universidad hace quince años, mientras que en Europa las academias han invertido más.
Que ocho de los 21 seleccionados provengan de la NWSL muestra la evolución del juego femenino y expone a las jugadoras a exigencias profesionales tempranas. En mi opinión, permitir que todos los elegibles participen podría revertir la mala racha del Sub‑20.
La próxima edición está prevista para 2028, aunque la FIFA aún no ha anunciado fechas definitivas.

