Ese domingo 29 de julio el país se detuvo y el Campín se llenó de esperanza. La Selección Colombia, frente a México, revivió la magia de la final de 2001, el único título nacional. El fútbol sirvió de unión y trajo alegría a todos. ¿Recuerdas la emoción de aquel día?
La campaña colombiana de la Copa América fue una exhibición impecable. No recibió goles en contra y arrancó contra Venezuela, siguió dominando a Ecuador y cerró la fase de grupos con 2‑0 sobre Chile. En cuartos, venció a Perú gracias al doblete de Víctor Hugo Aristizábal, máximo goleador del torneo. Luego superó a Honduras y se preparó para el duelo final contra México.
Frente a la Tri, el encuentro resultó el más reñido. Colombia contaba con la energía del público, pero México fue tomando control poco a poco. El minuto 66 desató la única definición: centro de Iván López y cabezazo de Iván Ramiro Córdoba, que se elevó entre la afición y mandó el balón al fondo. Así, el país entero celebró su coronación.
Hoy Iván Ramiro Córdoba y Mario Alberto Yepes siguen evocando aquella noche inolvidable. Sus recuerdos mantienen viva la pasión de la afición. ¿Qué nuevas gestas podrá lograr Colombia en futuros torneos?
Según Iván Ramiro Córdoba, la final fue una verdadera batalla. “La final de la Copa América fue muy brava, sobre todo psicológicamente”, recordó, señalando la complejidad del momento nacional. Para mi gusto, la victoria mostró la resiliencia del equipo cuando el país necesitaba alegría ese 29 de julio de 2001.

