Patada indie

Sport news Miami soccer, US and the world

“Hasta que llegamos nosotros, Carlitos era un exjugador” dijeron al unisonó el Patrón y Cassini, pero por programas diferentes. “No voy a dejar que me falten el respeto y la plata? La plata la dono” dijo Tevez haciendo alarde de una buena obra, pero con claras intenciones de orinarlos. “No me gusta que se le mienta a la gente” retruca el Patrón Bermúdez, que te paso por encima y lo llamo directamente al presi, que 6 meses, que un año, que 18. Egos, orgullos y conflictos.

Difícil pensar que lo dicho haya sido casualidad, cuando ambos miembros de la comisión deportiva utilizan exactamente las mismas palabras, luce más como un operativo desgaste que por el momento, está funcionando tal cual fue planificado, todo ante el silencio sepulcral de Juan Román Riquelme, quizás el único que debería hablar en este lio. ¿Casualidad o causalidad?

Y aunque se enojen los Riquelmistas, tengamos en cuenta que, el actual Vicepresidente del club y encargado de todo el futbol de Boca, tiene tantas peleas con técnicos, compañeros y dirigentes como goles de tiro libre ¿Acaso eso lo hace menos ídolo o le baja la calidad de jugador que era? No, Román es ambas cosas, uno de los mejores jugadores de la historia, tanto como uno de los mayores cabaretos, eso, sumado a sus lugartenientes. Bermúdez, que desde sus tiempos de jugador se cree ser parte de un capítulo de la serie de Pablo Escobar, prepotente, engreído y siempre llevándose el mundo por delante y Raúl Cassini, quizás uno de los jugadores mas mala leche que existieron y convencido de ser el dueño de la verdad, provocan que mire al mundo por encima del hombro.

Esta comisión a minutos de llegar pateo el tablero despidiendo, por teléfono, a ídolos de la talla de Schiavi y ninguneando a todos por derecha y por izquierda, teniendo en cuenta esto, no es casualidad el resultado de esta negociación y me animo a decir que es tan solo el principio.

“Boca es un Cabaret” había dicho Diego Latorre hace ya más de 20 años. Que Boca tiene una historia de maltrato con sus idolos no es nada nuevo. Marzolini, Gatti, Guillermo, como tecnico y como jugador, Palermo, el Beto Acosta, Latorre, Maradona, Rojitas, Tarantini, Rattin, Ibarra, Abbondanzieri, Arruabarrena, Carlos Bianchi, antes de la ultima vez que el equipo jugaba mal, cuando gano todo y era el maximo idolo y el mismisimo Riquelme, son algunos de los nombres que se fueron de Boca por la puerta de atrás. Peleas de egos, grupitos de amigos, los unos por un lado y otros por el otro. “En River no hubo puterio ni cuando se fue a la B” dijo Morete, otro ídolo que se fue mal.

 ¿Pero es tan así?  ¿Estas cosas no suceden en otros lados o solo resuenan más fuertes en Boca? ¿Acaso los tienen más controlados? Quizás el departamento de prensa funciona mejor ¿O será un tema de perfiles? Es sabido que en clubes como River y otros tantos, no basta solamente con el talento futbolístico, cuando se deciden por un jugador, se presta mucha atención al tipo de líos que lo anteceden, a sus maneras personales, a su perfil psicologico, eso ya de por sí, elimina los idas y vueltas en al menos un 50 por ciento, a partir de ahí, una dirigencia y cuerpo técnico más unidos marcan una diferencia que a esta altura ya es histórica.

Mientras tanto pasaron 3 semanas y Tevez, quizás el ultimo ídolo Bostero, y quien le dio el último campeonato al club, aun no firmó el contrato que, al principio parecía tan solo un trámite.

Igual a no desesperar, ya que si tenemos en cuenta que, el mayor éxito de Boca se dio en el marco de una de las internas más grandes con Riquelme, cuando no, por un lado y Palermo por el otro, sin hablarse, le ganaban al Real Madrid. Se puede decir entonces que el futuro es muy prometedor. Esta comisión directiva llegó para devolverle al club su identidad histórica, creo que lo por el momento lo han conseguido.

Boca vuelve a ser Boca… Un cabaret.